La vida son pequeños momentos que van formando la trayectoria de cada uno de nosotros. Los alumnos de los institutos para obreros, vivieron sus mejores y más intensos momentos formándose como jóvenes ilusionados en el proyecto educacional de la Segunda República. Estaban convencidos que se abría una trayectoria nueva de futuro para todos, de la que ellos formaban parte, contribuyendo a crear un mundo mejor. Unas posibilidades que se quedaron en sueños cuando triunfó el fascismo.
Una nueva trayectoria es lo que, en la actualidad, quiere conducir la Asociación. El presente año es un importante desafío. En primer lugar trabajaremos para que la luz de la llama del Instituto Obrero no se apague y se propague, pero también intentaremos, con ayuda de nuestras y nuestros amigos, conseguir un vinculo que nos diferencie del egoísmo implantado en esta sociedad, fomentando el apoyo a los proyectos solidarios cuyo núcleo esté formado por la idea de una educación laica, libre, científica, moderna y solidaria. Entendiendo por solidaria un marcado espíritu antifascista, alejado de dogmas.
Como proyectos inminentes destacamos cuatro:
Pero, nuestra utopía es poner en práctica los valores que los alumnos de los Institutos Obreros aprendieron y han transmitido. Nos consideramos, desde la modestia, herederos espirituales de lo que fué y significaron los institutos para obreros y nos gustaría iniciar un Instituto para Obreros, allí donde se necesitara formar mujeres y hombres nuevos para sociedades nuevas.
El Instituto Obrero fue revolucionario en el mejor sentido del término: en el sentido de procurar transformaciones profundas en la condición de los sujetos y de las instituciones. […]
[…] Y de paso recuperaremos el auténtico sentido de la palabra utopía, que no es algo imposible –como se nos suele vender- sino un topoi, un no lugar o un lugar todavía no por materializar. El Instituto Obrero no fue una utopía realizable, fue una utopía realizada. Fue el encuentro entre el deseo y la realidad.
BELTRAN LLAVADOR, JOSÉ, Márgenes de la educación, la lucha por la claridad, Editorial Germania, Alzira, 2004
Una nueva trayectoria es lo que, en la actualidad, quiere conducir la Asociación. El presente año es un importante desafío. En primer lugar trabajaremos para que la luz de la llama del Instituto Obrero no se apague y se propague, pero también intentaremos, con ayuda de nuestras y nuestros amigos, conseguir un vinculo que nos diferencie del egoísmo implantado en esta sociedad, fomentando el apoyo a los proyectos solidarios cuyo núcleo esté formado por la idea de una educación laica, libre, científica, moderna y solidaria. Entendiendo por solidaria un marcado espíritu antifascista, alejado de dogmas.
Como proyectos inminentes destacamos cuatro:
- Vamos a continuar alimentando la Web. De forma periódica iremos ampliando la página con el imprescindible amigo Miguel Ardid, que da el impulso a las herramientas que ofrece la red para abrir nuevos canales de comunicación, con nuestros actuales y futuros socios y amigas.
- La elaboración, dentro de nuestra actividad de creación, investigación y difusión, de una exposición y catálogo sobre el mundo educativo republicano. (Proyecto subvencionado por el Ministerio de la Presidencia).
- La colaboración en un documental sobre la infancia evacuada -Colonias Escolares en guerra- (Fundación Salvador Seguí y Barret Films).
- La Asociación, desde el año 2006 ininterrumpidamente, colabora con la Universitat de València, a través de su Fundación Universidad Empresa (ADEIT) realizando Prácticas Formativas Externas I y II de la Licenciatura de Historia. Con las prácticas formativas se brinda a los alumnos y alumnas la posibilidad de desarrollar actividades afines a sus estudios fuera del mundo universitario. Este año estamos tutorando a cuatro estudiantes. Esperamos seguir colaborando en los próximos cursos.
Pero, nuestra utopía es poner en práctica los valores que los alumnos de los Institutos Obreros aprendieron y han transmitido. Nos consideramos, desde la modestia, herederos espirituales de lo que fué y significaron los institutos para obreros y nos gustaría iniciar un Instituto para Obreros, allí donde se necesitara formar mujeres y hombres nuevos para sociedades nuevas.
El Instituto Obrero fue revolucionario en el mejor sentido del término: en el sentido de procurar transformaciones profundas en la condición de los sujetos y de las instituciones. […]
[…] Y de paso recuperaremos el auténtico sentido de la palabra utopía, que no es algo imposible –como se nos suele vender- sino un topoi, un no lugar o un lugar todavía no por materializar. El Instituto Obrero no fue una utopía realizable, fue una utopía realizada. Fue el encuentro entre el deseo y la realidad.
BELTRAN LLAVADOR, JOSÉ, Márgenes de la educación, la lucha por la claridad, Editorial Germania, Alzira, 2004
Nuestra meta soñada, a través de un proyecto social, es conseguir desarrollar una escuela basada en las enseñanzas del Instituto para Obreros, pero esto no lo podemos hacer solos. La meta es utopía y tú apoyo y ayuda imprescindible.
Nos gustaría que opinaras sobre este esquema narrativo de futuro.
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Dirigentes del futuro educados en la igualdad.
Ofelia Moscardó
Ofelia Moscardó
Una ventana al mundo para una humanidad justa.
Francisco Abis
Francisco Abis
Nada tan maravilloso me ocurrió jamás, mi norte y mi guía.
Asunción García
Asunción García
Respeto abierto a todas las opiniones.
Ángel Pozo
Ángel Pozo
Yo sólo pensaba en estudiar para ayudar a los demás.
Ismael Latorre Mendoza
Ismael Latorre Mendoza
Éramos como esponjas, absorbíamos conocimientos.
Manuel Zamorano
Manuel Zamorano
Quisimos soñar con la cultura.
José Soriano
José Soriano
Estábamos encaminados a ser el futuro al servicio de la República.
Ofelia Moscardó
Ofelia Moscardó
El espíritu del Instituto Obrero tiene que perdurar en el tiempo.
Juan Gil
Juan Gil
Colaboración entre los profesores y alumnos.
Manuel Zamorano
Manuel Zamorano
Soñando con abrir nuestras fronteras a la cultura.
José Soriano
José Soriano
Estábamos siendo educados para mejorar el futuro, un porvenir humano.
José Escrivá
José Escrivá
Jóvenes ansiosos de cultura y profesores que encontraban lo mejor de nosotros.
Manuel Zamorano
Manuel Zamorano
Disponibilidad del profesorado.
Agustín Quiles
Agustín Quiles
Crear una elite obrera de celebros útiles para la reconstrucción de España.
Juan Gil
Juan Gil
Qué lástima que no durara, hubiéramos podido cambiar el mundo.
Graciano Aparicio
Graciano Aparicio
Una educación extraordinaria para un futuro por construir.
Emilio Monzó
Emilio Monzó
Podíamos estudiar los hijos de los obreros.
Asunción García
Asunción García
El trampolín de mi vida.
Mª Magdalena García Cervera
Mª Magdalena García Cervera
Me recuerdo siempre estudiando, era mi misión.
José Escrivá
José Escrivá
Una obra educativa por excelencia.
Ricardo García
Ricardo García
Nada tan impactante y maravilloso como mí experiencia en el Instituto Obrero.
Juan Gil
Juan Gil
Espíritu de superación.
María Luisa Pérez
María Luisa Pérez
Una experiencia fantástica y un final triste.
Mª Luisa Pérez
Mª Luisa Pérez
Cuando terminó la guerra; la juventud destrozada.
Luisa Altier
Luisa Altier
Mi lluvia de primavera.
María Luisa Pérez
María Luisa Pérez
El futuro se abría ante mí, como la idea de algo bueno para todos.
Amparo Ramírez
Amparo Ramírez
Todo lo bueno de mi vida se acabo con el Instituto Obrero.
Amparo Ramírez
Amparo Ramírez
No hay nada más enriquecedor que el saber.
José Soriano
José Soriano
La esencia del Instituto, los mejores obreros con las mejores ideas para un futuro mejor.
Ángel Pozo
Ángel Pozo
La pureza de los profesores y los ideales de los alumnos.
Ángeles Espí
Ángeles Espí
Todo pueblo que no respete su pasado, no es digno de ser respetado.
Francisco Ramírez
Francisco Ramírez
Empezar a estudiar fue descubrir el mundo.
Vicente Mas
Vicente Mas


















