Casi 6.500 niños evacuados de Madrid y otras ciudades bombardeadas durante la Guerra Civil hallaron un hogar de paz en las 81 Colonias Escolares que la II República abrió entre naranjos y huertas valencianas
Rafel Montaner valencia
Nada puede haber tan opuesto como guerra y educación. Educar bajo las bombas suena a utopía, pero la II República rozó este sueño en las 81 Colonias Escolares que creó entre naranjos y huertas de la Comunitat Valenciana durante la Guerra Civil, que fueron a la vez refugio, familia y escuela para 6.500 de los 100.000 niños evacuados de Madrid y otras ciudades bombardeadas. Cristina Escrivà y Rafael Maestre recuperan en un estudio que acaba de publicar el Ayuntamiento de Picanya, la historia de las tres colonias escolares que albergó este municipio de l’Horta Sud en los chalés modernistas de tres fincas de naranjos incautadas. Diario Levante
Rafel Montaner valencia
Nada puede haber tan opuesto como guerra y educación. Educar bajo las bombas suena a utopía, pero la II República rozó este sueño en las 81 Colonias Escolares que creó entre naranjos y huertas de la Comunitat Valenciana durante la Guerra Civil, que fueron a la vez refugio, familia y escuela para 6.500 de los 100.000 niños evacuados de Madrid y otras ciudades bombardeadas. Cristina Escrivà y Rafael Maestre recuperan en un estudio que acaba de publicar el Ayuntamiento de Picanya, la historia de las tres colonias escolares que albergó este municipio de l’Horta Sud en los chalés modernistas de tres fincas de naranjos incautadas. Diario Levante



















