Un hermoso sueño compartido

Asociación Cultural
Instituto Obrero

cabeceralibreta
DomingoFebrero05 ,2012
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A partir del Instituto Obrero de Valencia, que fue el primero y el más relevante, se crearon otros en las ciudades de Sabadell, Barcelona y Madrid. -Un número aproximado de 873 alumnos iniciaron sus estudios, divididos entre: 356 alumnos del IO de Valencia; 300 del IO de Barcelona; 87 del IO de Sabadell y 150 de Madrid.- A todos ellos accedió una juventud con similares características y en todos ellos la metodología de enseñanza fue la misma.

También hubo proyectos frustrados: por el final de la guerra en la ciudad de Alcoi (Alicante) y anteriormente en Bilbao, Santander, Gijón…



Instituto Obrero de Sabadell


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Unos días después de inaugurarse el Instituto Obrero de Valencia, una delegación mensajera llegó a la ciudad, desde el ayuntamiento de Sabadell, con la intención de conseguir del Ministerio de instrucción Pública la ceración del Instituto Obrero de Sabadell.

asolerEntre el día 7 al 20 de mayo se abrió el plazo para presentar candidatas y candidatos. Los aspirantes tenían que ser obreros antifascistas de las poblaciones de la ex-provincia de Barcelona y disponían de toda la información, y del modelo de solicitud en la Conselleria de Cultura de l´Ajuntament, calle Cervantes número 43, de Sabadell. Notifican la creación del IO y también lo difunden entre las poblaciones vecinas. El plazo de inscripción fue prolongado cinco días más. Seguidamente, entre el 1 y 10 de junio, se iniciaron los exámenes eliminatorios de aptitud. Los candidatos respondieron a las preguntas teniendo que demostrar su capacidad para poder ser alumnos del Bachillerato intensivo. A la primera convocatoria se presentaron una centena de aspirantes, superando las pruebas 74 jóvenes. El primer semestre iniciaron las clases 70 alumnos: 6 chicas y 63 chicos.
Aunque en la Gaceta de la República se nombra al magnífico Castillo de Can Feu -rodeado de un bosque natural- como sede del Instituto, fue un convento, que había pertenecido a las Siervas de María, de la Calle Montserrat, número 135, el que pasó a ser la Residencia y la Escuela Industrial, actual sede de Caixa Sabadell, el Instituto. La intención había sido iniciar las clases el 20 de junio de 1937, pero el hecho es que los jóvenes empezaron a estudiar a principio del mes de noviembre, realizándose la inauguración oficial el 19 de diciembre de 1937, con la asistencia de Carles Pi i Sunyer, entre otras autoridades.
En lo que concierne al tema educativo la metodología utilizada era igual al IO de Valencia. Una enseñanza dirigida a unos estudiantes escogidos que esperaban un porvenir magnifico tras la victoria. El ex-alumno Alfons Soler conserva impecables sus libretas de apuntes, de similares características a las de sus compañeros de los otros institutos. En ellos están escritos los nombres del equipo de profesores que impartían las asignaturas. El Comisario-director fue Juan Bote, catedrático de Ciencias Naturales que contaba 39 años cuando se iniciaron las clases. Simón Escoda Pujol fue el profesor de Geografía e Historia. Natural de Ginestar (Tarragona) nació en octubre de 1884. Número 68 de los catedráticos encargados de curso, procedente de los cursillos de selección y perfeccionamiento celebrados durante el verano de 1933. Al iniciarse la guerra ocupaba plaza en el Instituto de Aranda de Duero (Burgos). Él fue uno de los profesores más queridos por los alumnos, encargado de la Residencia y segundo Comisario-director. En Lengua y Literatura tuvieron a Magdalena Folch Soléy en Lengua francesa a Manuel Devis Samper, que cuando se inició el primer curso tenía 43 años. Fueron dos los profesores que dieron clase de Matemáticas cuyos apellidos eran Segura y Sancho. En la asignatura de Dibujo tuvieron a Alfredo Palmero de Gregorio (1901- 1991), que procedía  del Instituto Maragall de Barcelona. La clase de Educación Física, en el segundo semestre, la dirigió el alumno Lluís Viaplana entrenando a sus compañeros.
En segunda convocatoria, que coincidió con la segunda de Barcelona y la tercera de Valencia, solo se crearon 25 plazas, por problemas de espacio. Lluís Viaplana nos dice:
[...] En junio del 38 hice oposiciones para entrar en el Instituto Obrero de Segunda Enseñanza. Nos presentamos 83 chicos y chicas y aprobamos 17. Una de las preguntas para aprobar las pruebas de aptitud, fue: 36 años es el doble de la edad real que tengo, más la edad que tengo. ¿Cuántos años tengo? El desarrollo del problema y el resultado era: x = 36 / 3 = 12 años.

Las fechas tardías del inicio del segundo semestre fueron fruto de la guerra. Muchos de los alumnos de la primera convocatoria ingresaron en el ejército, tenían que ayudar al Frente. La fe en la victoria era el aliento que les daba fuerza, pensando en un futuro de paz para el que ellos se estaban preparando intelectualmente. El diario La Vanguardia de Barcelona, del día 5 de abril de 1938 corrobora este hecho:

Cunde el entusiasmo por el alistamiento voluntario en los Centros de Enseñanza
Siguen recibiéndose en el Ministerio de Instrucción Pública numerosos telegramas dando cuenta del entusiasmo que existe entre la juventud escolar y entre el profesorado para acudir en defensa de la patria invadida. Entre los últimamente recibidos figura el siguiente:
Del comisario director del Instituto Obrero de Sabadell al ministro de Instrucción Pública y Sanidad: «Reunidos al finalizar el primer curso semestral los profesores y alumnos del Instituto Obrero de Sabadell, saludan al ministro de Instrucción Pública y tienen el honor de comunicarle que se ha iniciado la lista del voluntariado con el nombre del alumno Francisco Comas Busquéis, y al propio tiempo los alumnos de la quinta del 41 piden por aclamación que se les movilice como medida general para toda la España leal, seguros de que los jóvenes de 18 años cooperarán con todo entusiasmo y vigor a libertar a la patria de la invasión fascista.


En junio de 1938 se reanudaron las clases. El ambiente de compañerismo era extraordinario. La convivencia de los profesores -con sus familias- y alumnos, era de mutua ayuda. Lluís Viaplana recuerda, como un bonito sueño, ese tiempo: las clases, las asambleas, las salidas al campo para estudiar sobre el terreno la geografía, las noches de verano descubriendo estrellas, las pequeñas celebraciones de aniversarios, los compañeros, el comedor:
Había cocinero y camareros “yo no me siento un vasallo soy un compañero mas”, decía el bueno del cocinero Sr. Duriel. Recuerdo que en la mesa me sentaba con las compañeras: Magda Fornell y Francesca Padrós, y con Joan Viladreu, Jaume Mestres y González. Mientras comíamos comentábamos las lecciones y la suerte que teníamos de ser estudiantes obreros. Cuando entré  en el Instituto cobraba 90 pesetas a la semana, que me pagaba como nomina el administrador señor Juan Gubern. Le entregaba un sueldo a mi madre solo por estudiar. ¡Era increíble!  

La siguiente convocatoria prevista, según la publicación de la Gaceta de la República de noviembre de 1938, para los institutos de Valencia, Barcelona y Sabadell incluía instrucciones para las propuestas de candidatos, pruebas eliminatorias y el número de plazas a proveer: 100 en Barcelona, 75 en Valencia y 50 en Sabadell. La orden, en su disposición octava, concluye diciendo: “El curso dará comienzo en los tres institutos mencionados el día 2 de enero próximo.”
A finales del año 1938 y como fin de curso, se realizaron unos juegos deportivos entre los alumnos de ese Instituto y los de Sabadell. LLuís Viaplana, amante del deporte y “todo” un atleta recuerda:

En el patio del Instituto, los sábados jugábamos a baloncesto y al críquet, como en los colegios  ingleses. En diciembre de 1938 en el IO de Barcelona situado en Sarria, se organizó un festival de atletismo. En sus pistas hicimos las competiciones. Participé con mis compañeros en dos pruebas y gané una.
Lluís conserva la copa que ganó en la competición de 100 metros libres. El pequeño trofeo -solo por sus medidas-, tiene grabada la siguiente inscripción:
Al vencedor de los 100 metros
En el festival IOB - IOS.
16 - 12 - 1938

En recuerdo de ese día el Maestro Palmero le dedicó un dibujó  en el interior de un libro: unos jóvenes en competición, ilustrando con unas bonitas letras su participación en la competición:

Participante del equipo vencedor en la prueba de atletismo 4 x 100 metros en el festival de fin de curso celebrado el día 16 -12 -1938, por el IOB y el IOS.

La productora Laya films, creada en 1936 por el Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya, realizó un reportaje documental sobre el festival atlético entre los dos Institutos, dentro de su resumen semanal España al día que se ofrecía antes de cada película, en las salas cinematográficas y que se pudo ver en el Cine Imperial de Sabadell.
La tercera convocatoria correspondiente al tercer curso, apenas pudo iniciar las clases. El 26 de enero de 1939 los fascistas destruyeron un monumento de mármol dedicado Al ingenio del experto anónimo, que se encontraba en la plaza del doctor Robert. El 27 de enero de 1939 las tropas franquistas: moros, alemanes e italianos entraron en Sabadell haciéndose cargo de todas las instituciones, en medio de la tristeza del pueblo. Nosotros, estudiantes, fuimos al Ayuntamiento para saber cómo quedábamos y nos dijeron: Para vosotros se acabó todo, por proceder del gobierno rojo.

Los jóvenes del IO de Sabadell, por unos meses, continuaron estudiando. Entre ellos se daban clase. Todos eran profesores y alumnos. Pero la dura vida de ese tiempo de tinieblas los situó en la realidad y poco a poco se fueron incorporando al mundo laboral.

El 12 de abril del año 2007, Lluís Viaplana, en nombre de sus compañeros,  recogió el premio Fomento de los valores republicanos, otorgado a los antiguos alumnos del Instituto Obrero de Sabadell concedido por Esquerra de esa ciudad.




Instituto Obrero de Barcelona


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El día 11 de mayo de 1937 el Ministerio de Instrucción Pública ordena la creación -junto a Madrid- del Instituto Obrero de Barcelona. El inicio del curso, por problemas de adecuación del antiguo edificio del colegio de los Jesuitas de Sarriá, se realizó en noviembre de ese año. Las palabras del ex alumno Joan Coll Carpena es clarificador

[…] 200 personas de las mil y pico que se habían inscrito en las pruebas de selección para el Instituto Obrero de Barcelona, se presentaron en el edificio que había sido, y es, Escuela de los Jesuitas de Sarrià, que desde aquel día se convirtió en la cuna de una generación de estudiantes constituida por unos obreros industriales que habían demostrado su capacidad para estudiar el Bachillerato abreviado para obreros. Mujeres y hombres de una edad comprendida entre los 15 y los 35 años durante algo más de un año, los más afortunados, vivieron una inédita y magnífica experiencia cultural, no repetida hasta la fecha, y de la que se desconoce la gran importancia que para España pudo haber tenido de haber sido otro el desenlace de la guerra civil. […]
antoniofernandez
El edificio de los Escolapios, situado en la calle Escuelas Pías número 36, se convirtió en la Escuela Popular de Guerra y la Escuela General Técnica CNT- AIT- FAI que incluía el Internado de Sarrià, de similares características al Internado Durruti de Valencia y con la misma finalidad, preparar a sus afiliados a las pruebas de ingreso al IO. Desde enero de 1937 a mayo 1938 una ingente tarea se inició para informar a los jóvenes libertarios. En la Subsección Escuelas, situada en la avenida B. Durruti (Vía Layetana) 32-34, piso 3º en  Barcelona, era donde los jóvenes se tenían que inscribir para poder acceder al Internado. Además varios sindicatos organizaron cursillos. El IO era una oportunidad de un mejor futuro. Los jóvenes catalanes querían adentrarse en ese mundo de la cultura, para ellos mágico, que les haría sentirse realizados.

Para el primer curso del IO de Barcelona se inscribieron un gran número de jóvenes con un porcentaje elevado de chicas, entre ellas de las libertaria Conchita Liaño Gil y Concha Pérez Collado, que no pudieron ingresar en el Instituto. El modelo de solicitud para el acceso era el siguiente:
Solicitud de ingreso al Instituto Obrero de Barcelona
Organización Proponente: Juventudes Libertarias
Nombre y apellidos del candidato: Antonio Fernández Vallet
Edad: 15 años.
Lugar y fecha de nacimiento: Barcelona (Gracia)
Oficio: Carpintería.
Fabrica o taller donde trabaja: Taller Confederal número 83
Desde cuándo: mayo de 1936.
Salario que percibe: 36 pesetas
Domicilio: C/ Francisco Ascaso nº 99, Barriada 19 de julio, Armonía de Palomar
Qué familia tiene: Padres y dos hermanas
Si contribuye a mantener a la familia y con cuanto: Con el jornal integro
Indemnización que habría de percibir en el Instituto: La cantidad que gana
Si ha cursado estudios y cuales: Los estudios Primarios de Enseñanza
Otros antecedentes de interés del aspirante
Barcelona 27 de agosto de 1937:
Firmas del aspirante y del Secretario de la Organización proponente FL y sello.


Con retraso de varios meses por causa de la guerra, -donde la resistencia de Barcelona se empezaba a comparar con la heroica Madrid,- el día 22 de septiembre de 1937 se iniciaron las pruebas de los candidatos. El 28 de septiembre y 2 y 6 de octubre continuaron los exámenes. Juan Coll recordaba:
Lo que nadie se imaginaba era que fuesen necesarios tres exámenes más, en total cuatro pruebas de selección para escoger a los 200 que habían de convertirse en los primeros alumnos del Instituto de Barcelona.
Los tribunales, después de las tres primeras pruebas, las que en principio se tenían programadas, se encontraron con que las habían superado más de 200 y como sólo podían ingresar esta cantidad, decidieron que una cuarta prueba dejase preparada la lista definitiva.

En enero de 1938 aparecen en la Gaceta de la República los primeros 155 alumnos, entre ellos 26 mujeres, que recibirían la indemnización económica facilitada por el Ministerio. Los sueldos más elevados entre las chicas correspondían a: Isabel Solagaintua García, 360 pesetas y entre los chicos a Juan Monfort Castel con 611 pesetas. Y los más bajos a Dora Pintado Ochoa con 30 y Francisco Noguera Vallverdú con 20 pesetas.
Los obreros accedían desde la fábrica o el taller al Instituto para iniciar una nueva vida. El diario La Hora, publicó un interesante reportaje firmado por Hermosilla, titulado: Del club salen estudiantes para los institutos. La juventud obrera de Cataluña se educa y trabaja, explicando cómo se organizó el club cultural en una fábrica colectivizada y sobre sus logros conseguidos.
La muchacha obrera que logró el ingreso en el Instituto.
El club está satisfecho con esta joven camarada que nos informa. Ella no nos lo dice, pero los demás hablan por ella. Se llama Antonia Roig, y ha conseguido una plaza en el Instituto de Segunda Enseñanza; ya ha aprobado el ingreso. Esta joven camarada quiere al club como algo que le pertenece íntimamente. -Mira si será eficaz que gracias a él podré llegar a conseguir mis aspiraciones: estudiar una carrera es mi mayor ilusión. Claro que me gustaría ser radiotelegrafista de la armada- nos dice con entusiasmo.
Las muchachas se han preparado en las clases del club para su ingreso en el Instituto Obrero. Las clases en el club sirven para capacitar a los obreros de la fábrica. Las muchachas muestran su deseo de aprender con su asistencia asidua y su aplicación entusiasta.
Anarquistas, comunistas, socialistas, nacionalistas del Estat Catalá... La juventud, en fin, que avanza, segura y victoriosa, por el camino de la vida, que empezó a nacer el 18 de julio.

Al promulgarse, en 1931, la ley que prohibía la actividad docente a las órdenes religiosas, el edificio de los Jesuitas, un espacioso y magnifico colegio ubicado en un lugar privilegiado de Sarriá, se convirtió en el IO, compartiendo parte del edificio con el establecido Instituto Escuela Ausiàs March, creando entre ambos institutos un mismo espacio educativo público. La residencia de los alumnos del IO ocupaba la parte frontal de la fachada principal. Las habitaciones eran muy espaciosas y miraban hacia Barcelona.
La ex alumna Adoración Sánchez de la Segunda convocatoria recuerda:
Ocupábamos el tercer piso. Teníamos sala de enfermería y un médico encargado de la atención del alumnado, creo que era tío de Pascual Maragall… Antes de iniciar la actividad de educación física nos hicieron un reconocimiento. Las duchas se distribuían en el pasillo. En las habitaciones estábamos tres alumnas con tres camas y un armario grande de tres cuerpos, tres mesitas de noche y una mesa grande de estudio, todo azul. Debajo de la ventana, el radiador de la calefacción nos haría más soportables las noches de invierno, estaba todo atendido, la ropa  la lavaban y planchaban, tan solo los alumnos se tenían que hacer la cama. A las once de la noche escuchábamos el último parte de guerra y hasta las doce se podía estudiar, luego  a dormir.

El periódico Solidaridad Obrera, “la Soli”, el día 22 de enero de 1938 publicó un suelto informativo del Comité Regional de la CNT, Sección Defensa, Subsección Escuelas anunciando que: ante la próxima convocatoria del IO de Barcelona se admitían solicitudes para el ingreso en el Internado Escuela de Sarriá, preparatorio para la Segunda Convocatoria del Bachillerato obrero. La gran demanda de solicitudes hizo que con fecha 2 de marzo de 1938, se comunicara que todas las plazas estaban cubiertas. El 4 de abril de 1938 relacionan en un certificado los alumnos presentados en el IO, para su examen de ingreso en la segunda convocatoria:

CERTIFICAMOS:
Que los compañeros que a continuación se relacionan, pertenecen a esta Organización; acreditando plenamente su lealtad al Régimen y entusiasmo por la causa.
José Rivas Llorens. Fidel Fernández del Valle. Pablo Santiago García. Pedro Mayol Calderet. Jesús San Millán López. Francisco Martínez Morata. Fernando de la Torre Torres. Andrés García Heredía. José Alegre Cuesta. Ramón Esturi Luís. Adoración Sánchez Sánchez. Alberto Juan Prat. Salvador Serra Cantalavella. Antonio Lluxià Pellejero. Timoteo Rigat Tatje. Lucas Ramos Sanmiguel. Francisco Carreras Creus. Andrés Gómez Canales. Raúl González Roncal. Jacinto Serra Valldaura. Manuel Gasco Carbonell. Ricardo Macía Richart. Vicente Sierra.


Adoración Sánchez, fue una pionera al convertirse en la primera y única mujer admitida en la Escuela de Guerra para preparar su ingreso del IO. El 21 de febrero de 1938 el Comité Nacional de escribe en los siguientes términos: Estimada compañera tengo el gusto de comunicarte que la comisión revisora de instancias, ha resuelto acceder a tu petición, con el carácter de medio interna. Las mujeres tenían la oportunidad de conquistar un terreno en la sociedad de hombres. De los 23 jóvenes instruidos no todos ellos fueron admitidos. Hemos encontrado parte de los exámenes que sufrieron los candidatos ante el Tribunal. Son entrañables alguna de las inocentes respuestas de los aspirantes, entre ellas el de M. Orive:
En el reino vegetal hay la col, la lechuga. La del reino vegetal también crecen, comen el abono del estiércol o que le ponen, crecen y mueren. Lo que cuida los del reino vegetal es llamada Botánica. Los vegetales constan de raíces, troncos, hojas y flor.
Los minerales no viven ni crecen ni mueren como por ejemplo el carbón mineral, el oro, la plata. Los minerales no comen, no nacen, no respiran, no crecen ni mueren. Los minerales se diferencian del reino animal, reino vegetal, porque no caminan ni viven.

Eduardo Vivancos anotó en una hoja de su diario su primera clase como alumno del IO, el 20 de diciembre de 1937. La asignatura fue de Geografía: Para orientarse uno necesita el Sol, la Estrella Polar, la línea meridiana o bien la brújula. Para orientarse por el Sol es necesario… Su compañero de pupitre, en el grupo C, Enrique Pellejero, un muchacho aragonés, llevaba una estrella verde en la solapa de su chaqueta, símbolo del Esperanto, el idioma internacional que él dominaba perfectamente. El día 18 de enero, continúa escribiendo en su diario, lección de matemáticas: El cálculo literal es el que se hace con letras, y numeral el que se hace con números…
Con la documentación investigada, en el Archivo General de la Guerra Civil Española se comprueba, a través de los avales de los aspirantes a la Segunda Convocatoria, un gran incremento de mujeres y una menor edad entre los  candidatos  -de 12 a 14 años- muchos de ellos evacuados.
El tiempo de guerra hacía que cada vez el alumnado fuera más joven, lo mismo ocurría en el Frente. En marzo de 1938, apareció en la prensa local el siguiente texto dirigido al MIP y Sanidad, firmado por el alumnado del Instituto
Ante la invasión infamante por que atraviesa España debido a la enorme cantidad de material bélico y tropas entrenadas, enviadas por los países totalitarios, y haciendo nuestras todas las palabras de V.E. ante el micrófono, rogamos encarecidamente se nos instruya militarmente en el manejo y técnica de las armas en horas extraordinarias al estudio, para estar dispuestos en todo momento y lugar a defender la independencia de España y las libertades del pueblo. Nos ofrecemos además para servicios relacionados con la guerra y para ello estamos dispuestos a hacer jornada intensiva de estudio en el Instituto Obrero de Barcelona y trabajar en las industrias militares o de utilidad bélica.

La juventud barcelonesa se hizo miliciana para luchar por una causa que creía justa y con la que podrían ver realizadas todas sus ilusiones de mejora social.
Eduardo Vivancos fue uno de esos jóvenes estudiantes del IO que se fue para defender el derecho a una vida mejor: En abril de 1938, debido a la situación crítica del frente del este, un grupo numeroso de alumnos decidimos alistarnos voluntariamente al ejercito con la esperanza de poder parar al franquismo y de proseguir los estudios después del final de la guerra.
Se sentían y en cierta manera eran los héroes que la España leal necesitaba para construir un tiempo más feliz. Una gran familia cohesionada con la idea de transformar el mundo hacia un futuro mejor; juntos cambiarían el mundo, la fuerza de saberse en el poder de la razón les hacía más fuertes.
Mientras tanto, el Comité Regional de la CNT  cursó un comunicado del Comité Nacional, que solicitaba la designación de un compañero, J. Mulero, para actuar como representante de la Organización en los Comités Clasificadores, para los exámenes de ingreso para la segunda convocatoria.

El IO intentaba normalizar la vida académica entre bombardeo y bombardeo, pero cada vez era más difícil, aún así los alumnos y los profesores se sentían un solo cuerpo trabajando para conseguir el objetivo que se habían propuesto. Igual que en los demás Institutos Obreros, se les animaba en el estudio y en su propia superación. Joan Coll recuerda uno de los discursos realizados dirigidos a los nuevos estudiantes:
Fue un discurso breve, para dar la bienvenida y recordar que nuestra labor tenía una gran importancia para el futuro de España y que en el Instituto no había profesores en una parte y estudiantes en otra, sino un equipo que tenía que obtener unos resultados óptimos por el bien de todos. Reiteró que el Gobierno de la República confiaba en que no lo decepcionarían y que estudiar sería para nosotros algo parecido a lo que hacían los soldados: luchar con entusiasmo  para conseguir la victoria. El Comisario nos informó de que las clases empezarían el próximo lunes, y como conclusión  insistió en que nuestro trabajo como estudiantes sería duro, difícil, pero que confiaba en que con el mismo espíritu de sacrificio de los soldados que luchaban en el frente, demostraríamos al Mundo que los obreros podíamos conseguir totalmente lo que sólo había estado al alcance de la gente que tiene pesetas.

Los profesores convivían con ellos, la biblioteca era el laboratorio de la inteligencia, el comedor práctica de convivencia, la ayuda al compañero la realización de la amistad. La educación la forma de vida. La reflexión, antes que la decisión.
La Junta de profesores estaba compuesta, como en el resto de Institutos, por las mejores inteligencias. El destino en el IO era el puesto más seguro, tanto para la docencia, como para continuar con sus investigaciones. Samuel Gili, Alfredo Milego y Enrique Rioja procedían del IO de Valencia. Y de allí también llegó la profesora Elisa Piqueras. El primer Comisario-director fue el catalán Juan Ras Claravalls, profesor de matemáticas. Julio López Renduelez, profesor de Física y Química fue el segundo director, -apodado por los estudiantes el cactus por el aspecto de su cara-. Un verdadero lujo para los estudiantes fue el catedrático de Historia Natural Faustino Miranda González. En Geografía e Historia tuvieron a Mariano de la Cámara Curnella, que en noviembre de 1938 el MIP declara incurso por abandonar su destino en el IO. De la asignatura de Lengua francesa se ocupaba el catalán Luís Tabuenca Juanque también era el secretario y Ramón Medina Tur, que procedía del Instituto de Ibiza (Baleares) y que había sido Delegado del Gobierno en Mahón. Romualdo Sancho Granados, profesor de Matemáticas, y director del Instituto de Jaca (Huesca) hasta el inicio de la guerra. Por último, en Educación Física tuvieron a Enrique Granados Gal, campeón de España de natación en los 100 metros libres en el año 1923 y entrenador de waterpolo.
Samuel Gili Gaya era el responsable de las chicas. La ex alumna Adoración Sánchez recuerda la siguiente anécdota:
Samuel Gili Gaya, se dio cuenta que yo me llevaba libros de consulta de la  biblioteca para estudiar por la noche en la habitación, aunque no estaba permitido. Lo solucionó haciéndome la delegada responsable, para cuidar que ningún compañero hiciera lo mismo que yo. Sin reñirme ni pedirme explicaciones.

La entusiasta Adoración, siempre llena de energía, y con gran capacidad de trabajo, escribía a sus compañeros que estaban en el Frente. También lo hacía Rosita Corral, otra de las activas muchachas que además habían formado un grupo de Ayuda al Frente que ella presidía. Entre los compañeros que se carteaba estaban Francisco Zamora y Eduardo Vivancos quien le escribe en Campaña el 5 de julio de 1938 la siguiente carta:
[…] Faltan tres o cuatro días, para que haga tres meses que nosotros, lo mejor del Instituto (Sin pretensiones ¡eh!) abandonásemos nuestros estudios para marcharnos a combatir contra el fascismo criminal. Ya hemos estado en los parapetos de primera línea y hemos tomado parte en ataques, hemos pasado momentos de peligro, hemos visto caer a muchos compañeros nuestros, cada vez que me he encontrado en un momento de apuro me he acordado de Barcelona, de mi familia a la cual no dije nada al marchar, también me he acordado del Instituto y de mis antiguos compañeros […] Bueno, pasando a otro tema, sabemos que ya han ingresado los novatos, supongo que os debéis hacer las grandes delante de ellos, que ya por algo sois veteranas. […]

El día 28 de octubre, por la Avenida 14 de Abril, actual Diagonal, la ciudad de Barcelona despedía a las Brigadas Internacionales. El Gobierno de Negrín pretendía, con la decisión de retirar los voluntarios internacionales, conseguir igualar la lucha para hacer que la guerra se convirtiera verdaderamente en civil y que las potencias fascistas no ayudaran al ejército de Franco. Los profesores y alumnos del Instituto apoyaron la manifestación. El fotógrafo Walter Reuter inmortalizó el momento del acto en que las alumnas del IO con flores en sus brazos, llevaban una pancarta con el siguiente lema: IOB a los Internacionales ¡Salud! Hermanos.
El Segundo Semestre concluyó con apenas alumnado, dividido entre los chicos menores de 16 años y las chicas. El final de la guerra llevó a los valerosos muchachos y muchachas a un destino que ninguno imaginó al iniciar el Instituto. Como ejemplo Eduardo Vivancos con otros compañeros del IO estuvo internado en el campo de concentración de Vernet de Ariege en el sur de Francia, más tarde se exilió a Canadá, donde continúa residiendo, y no quiero terminar este capítulo sin referirme a otro de los alumnos Antonio Fernández Vallet que con 17 años y gravemente enfermo, el 7 de marzo de 1940, en consejo de guerra fue condenado a 15 años de prisión.





Instituto Obrero de Madrid


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El 1 de febrero de 1937, en la prensa madrileña se podía leer: Inauguración del primer Instituto para Obreros en Valencia. El Ministro de Instrucción Pública habla de lo que son y representan estos Institutos y anima a los trabajadores a la defensa de la República Democrática. El artículo concluye con las siguientes palabras:
Queremos crear una juventud sana y nueva para hacer una España que ame la paz y con el trabajo se engrandezca en todos los órdenes. Para ello necesitamos que haya unidad y tolerancia. Espero que en esta labor fecunda todos ayudemos al Gobierno del Frente popular. Camaradas: los obreros de la cultura lucharán para conseguir una vida mejor.

Posiblemente, la ciudad de Madrid hubiese sido la elegida para iniciar este proyecto, de no ser frente de guerra. Julio Hernández, primer director del IO de Valencia, en su discurso inaugural se refirió a las circunstancias que hicieron que el Instituto no pudiese funcionar en Madrid. Habló de los milicianos que luchaban por la independencia de España en los frentes leales y que, en sus ratos de descanso, soñaban con ser algún día alumnos del nuevo Instituto.
Rápidamente se informó a las organizaciones sindicales para que pudieran proponer candidatos. El Instituto de Madrid era una necesidad para chicos y chicas antifascistas, pero también significaba para el Gobierno una razón de estrategia y moral para la España leal. El edificio elegido, fue bombardeado en varias ocasiones. Estaba situado en la calle Abascal 21, actual número 39 y sede de la Dirección General de Inmigración y Emigración.
El día 1 de julio de 1937 el diario Ahora publicó la siguiente reseña sobre el Instituto para Obreros de Madrid:
Establecido este Instituto en Madrid, a fin de comenzar la actuación del mismo, las organizaciones sindicales y juveniles que, según el artículo segundo del decreto de creación de estos institutos tienen derecho a formular propuestas de candidatos para el ingreso en el de Madrid, enviarán las listas de los que consideren aptos a la Delegación del ministerio de Instrucción Pública en esta capital (edificio de la calle de Alcalá) desde el primero de julio a primero de agosto próximo. Estas propuestas deberán ajustarse al formulario que ya se ha remitido a las referidas organizaciones y que, además, puede recogerse en esta Delegación. Las organizaciones proponentes de candidatos deberán avalar la condición antifascista de los propuestos y responderán ante el ministerio de Instrucción Pública de la veracidad de los datos facilitados […]

juanmirasierrasLas organizaciones políticas y sindicales iniciaron cursos preparatorios para el acceso al Instituto. El ex alumno de la primera convocatoria Juan Mirasierras, perteneciente a Izquierda Republicana, recuerda haber ido a esas clases, igual que su compañero Tomás Jiménez, afiliado a las JSU y dirigente de esa organización en el Instituto. La Universidad Popular de la FUE madrileña, creada en septiembre de 1937, dio instrucción diaria a más de 5.000 obreros. Una parte importante asistía a las clases de Cultura General, aplicada a la preparación para el ingreso en el IO. Pero quien más movilizó a sus afiliados fue la CNT, a través del Consejo Local de Cultura, con la creación del Instituto Ferrer -en la calle Fortuna- donde preparaban a sus jóvenes para que pudieran pasar las pruebas de aptitud. En un discurso radiado el 4 de septiembre de 1937, el camarada José Gutiérrez, secretario general de la Federación Local de Ateneos Libertarios, al disertar sobre el tema: Los trabajadores disponen de un nuevo centro de cultura, dijo: […] No puedo olvidar en esta intervención la labor que viene desarrollando el Instituto Ferrer, órgano creado por el Consejo Local de Cultura y en el cual se vienen desarrollando los cursillos preparatorios para el ingreso en el Instituto Obrero […]

La revista Orientaciones, portavoz de la Federación Nacional de Sindicatos de la Enseñanza de la CNT, publicó el 25 de julio de 1937 una entrevista a dos alumnos del IO de Valencia: Teniendo en cuenta la próxima apertura de un Instituto Obrero en Madrid. Y el burgalés Eduardo de Ontañón, reportero y colaborador de la revista Estampa realizó un reportaje en octubre de 1937 titulado Los obreros de Madrid van a empezar su bachillerato.

El IO de Madrid, a finales del año 1937, inició las clases con algunas irregularidades debidas al transcurso de la guerra. Las instalaciones eran magnificas y estaban dotadas de los más modernos métodos para el estudio. En noviembre, Dorothy Parker -autora dramática, crítica, guionista y poeta norteamericana,- conocida por su cáustico ingenio, su sarcasmo y su afilada pluma a la hora de captar el lado oscuro de la vida urbana, visitó el IO de Madrid, alabando el proyecto y escribiendo: una educación tan moderna y personal como cualquier privilegiado niño americano tiene en una escuela progresista acreditada.
La ex alumna Adoración Casas recordaba la visita de María Teresa León, que pronunció una conferencia.
La vida en Madrid era muy difícil, la construcción de un refugio en el mismo Centro daba seguridad, pero la alimentación era muy escasa. Rafaela Torrijos nos comenta la experiencia vivida sobre este punto:
Muchas veces eran raspas de sardinas hervidas con acelgas… pero no había más remedio…intentamos mantener un pequeño huerto en lo que debían ser los jardines, pero los continuos bombardeos impedían su cuidado… Aunque ya no hacíamos caso de las bombas y mientras estallaban continuábamos estudiando… con la ilusión en nuestro triunfo y con la fuerza de nuestra resistencia.

Las clases mantenían la misma metodología que caracterizaba la educación en los demás Institutos Obreros. Jóvenes interesados por la cultura y el arte, que aprovechaban y apreciaban lo que estaban recibiendo, junto a la acción educadora de magníficos profesores.
A principio del mes de abril de 1938, el Consejo Local de Cultura, edita el libro Labor de enseñanza realizada por la organización libertaria durante la guerra, donde resumen los logros conseguidos, dando cifras de sus afiliados admitidos en el IO.
Al anunciarse por el Ministerio de Instrucción Pública 200 plazas con motivo de la apertura del Instituto para obreros de Madrid, se dedicó una clase especial para capacitar a los aspirantes salidos de las JJ.LL. y de nuestros Sindicatos, obteniendo un total de 57 plazas de ingreso en dicho Instituto, de 66 que se presentaron.

En la Gaceta de la República del 5 de abril de 1938 se conceden indemnizaciones mensuales a 70 estudiantes, entre ellos 15 chicas Esto no quiere decir que fuera la totalidad del alumnado, muchos no pedían esta pensión de estudio por no poder justificar un trabajo anterior remunerado.
Cuando termina el primer curso la guerra avanza hacia la derrota. Juan Mirasierras se detiene en la realidad vivida y relata:
Entre curso y curso me alisté en un batallón del Frente de Somosierras, era el más joven de los soldados. Me encargaron dibujar el campo de batalla… Estando allí realicé un periódico mural… hasta que mis superiores se enteraron que era alumno de IO de Madrid y me ordenaron volver al Instituto.

En el mes de marzo de 1938 el diario de la noche, Heraldo de Madrid, halaga y describe la labor cultural de la República, resaltando la fundación de los Institutos Obreros.
El MIP emite una circular para el ingreso a la segunda convocatoria de los jóvenes industriales de Madrid o de cualquiera de las provincias castellanas. Las instancias se tenían que entregar antes del día 10 de septiembre de 1938, dando preferencia a los aspirantes mutilados de guerra. Las pruebas eliminatorias se verificaron en el mismo Instituto del 10 al 25 de septiembre, reanudándose las clases unos días después.
Dolores Gonzalo se recuerda de joven, con una blusa blanca y una falda con tirantes en el Instituto, tomando los apuntes del profesor de matemáticas José Barinaga Mata, admirado por su sabiduría. Del profesor de Francés José Antonio Fontanilla García, que ejercía de secretario. De los profesores de Dibujo José Robledano Torres y Ruano. La profesora de Lengua y Literatura Carmen… y del Comisario-director Marcelino Martín González del Arco, profesor de Física y Química, consejero del MIP y un gran intelectual.

Un año intenso bajo las bombas. Dos semestres que fueron una verdadera conquista de la cultura dentro de un modelo nuevo educativo, realizado en tiempo de guerra, y eso es  lo que tenía y tiene de revolucionario.
Los alumnos que eran el futuro de España, pasaron a vivir una época de terror sobreviviendo con dignidad gracias al caudal de conocimientos adquiridos y teniendo como referente las enseñanzas cabales del Instituto.
Todos los profesores del IO de Madrid fueron depurados, algunos con penas de cárcel y de muerte. El director Marcelino Martín González del Arco fue fusilado y depurado después de la guerra.









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